300.000 euros para Guatemala
ONAY, junto con su socio en España para este proyecto, la Fundación Ana Bacardi Regojo, recibirá una dotación de 300.000 euros, destinados a ayudar a la mujer rural guatemalteca, indígena, de la zona del Altiplano Occidental, afectada por la sequía y la crisis internacional, que vive en la miseria en los ámbitos rurales, a adquirir las capacidades técnicas, gerenciales y financieras que les permitan aprovechar con ventaja las oportunidades de negocio que ofrecen las pequeñas iniciativas productivas de turismo rural y/o de comercialización tanto en sus comunidades como en otros mercados.
El programa, que tiene una duración de dos años y medio, contempla 22 horas de capacitación técnica/empresarial/humana sumergidas en un ambiente que fomenta el espíritu emprendedor y la búsqueda de la excelencia a través de la calidad. El proyecto va más allá de la capacitación técnica. Consiste en poner todos los medios oportunos para asegurar su inserción al proceso productivo a través de una mejora sustancial en la calidad de sus productos y/o servicios y el seguimiento a través de visitas in situ para que puedan permanecer en el mercado afianzando sus iniciativas. Durante los días de capacitación las beneficiarias podrán elaborar, con el apoyo de una técnica/promotora, un proyecto de vida que les ayude a verse, no únicamente como microempresarias exitosas, sino como el motor que genere bienestar en su familia y comunidad. Se trata de familiarizarlas con nuevas formas, métodos e instrumentos para la producción y comercialización que generen una espiral que vaya involucrando otros actores, insistiendo en la línea del asociacionismo como alternativa viable.
Metodológicamente el valor añadido del programa consiste en que se realizará una enseñanza y un seguimiento en base a un proyecto de vida personalizado e integral para ayudar que gestionará sobre el territorio la organización ACOE, que tiene como objetivo contribuir al fortalecimiento político, económico y cultural de campesinos e indígenas -hombres y mujeres- y, desde esta perspectiva, participar en la construcción de una Guatemala democrática, intercultural, equitativa y sostenible económicamente.