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Acción contra el Hambre no olvida: El crimen de Sri Lanka sigue impune

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Corría un caluroso mes de agosto hace ahora 11 años. Fue concretamente el 4 de agosto de 2006. 17 cooperantes de Acción contra el Hambre fueron ejecutados a sangre fría por las fuerzas gubernamentales de Sri Lanka. El personal trabajaba para ayudar a las víctimas del tsunami y fueron asesinados mientras trabajaban en la oficina, con una bala en la cabeza. Quién iba a pensar que aquellas personas a las que pretendían ayudar y proteger iban a ser las mismas que pondrían fin a sus vidas…

Las víctimas están amparadas por el derecho internacional humanitario y por la comunidad internacional, de ahí que esta matanza sea considerada un crimen de guerra que no solo sesgó el presente y el futuro de estas personas, sino que afectó a un aprobación que necesitaba asistencia sanitaria. Dos años después de lo sucedido, Acción contra el Hambre dejó de trabajar en el país tras 12 años presente en su territorio.

La organización quiere convertir este funesto aniversario en una oportunidad para pedir justicia. El gobierno de Sri Lanka ha fallado en los deberes de justicia y protección y en Acción contra el Hambre no quieren que esto caiga en el olvido. Si bien el Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas emitió su dictamen al respecto, donde se concluye la responsabilidad total de la policía, en el país no se ha respondido como deberían ante lo ocurrido.

En 2014 el Consejo pidió que se iniciara una investigación ara hacer justicia. Esta propuesta fue aprobada por las Naciones Unidas pero Sri Lanka ha hecho caso omiso a todo ello y aún no han comenzado a investigar. En marzo de 2017 el gobierno consiguió un plazo de un año para crear el tribunal pero el delito sigue sin ser perseguido.

La matanza Muttur está reconocida como un caso emblemático de las violaciones de derechos cometidas durante la guerra. Hay que vigilar la seguridad de las personas que trabajan en zonas en conflicto. Los trabajadores humanitarios necesitan no sentirse amenazados para poder prestar una ayuda muy necesaria. De ahí que en Ayuda en Acción vuelven a pedir a la comunidad internacional que colaboren para proteger a quienes se juegan la vida para mejorar las condiciones de otras personas.