Apple, ¿una manzana ‘podrida’? ¿Hay trabajo infantil tras sus dispositivos?
Amnistía Internacional, con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil celebrado el pasado domingo 12 de junio, ha salido a la calle para exigir a la empresa creada por Steve Jobs que explique si sus productos contienen cobalto extraído de fuentes de recursos naturales en las que se utilizan niños para trabajar.
Estos se han manifestado instalando delante de la tienda que la compañía tiene en plena Plaza Mayor de Madrid. Allí han colocado una imagen del artista argentino Eduardo Relero. Este representa en tres dimensiones una mina en la República Democrática del Congo en la que es aprecian a tres menores de edad que están extrayendo de ello smartphones del gigante de la manzana. Esta misma actividad se va a desarrollar en otras zonas de España, concretamente en Bruselas y Praga, capitales europeas que también son representativas en lo que a establecimientos de Apple se refiere.
Amnistía Internacional ha querido continuar así con su lucha por la transparencia en relación a las sospechas existentes sobre el hecho de que Apple esté fabricando parte de sus dispositivos con cobalto. Este se extrae en muchos sitios utilizando mano de obra infantil. En enero de 2016 se presentó el reporte ‘This is What we die for: Human rights abuses in the Democratic Republic of the Congo power the global trade in cobalt’. La organización denuncia que han pasado ya casi seis meses y sigue sin saberse nada de ese tema.
La RDC produce al menos el 50% de todo el cobalto que se mueve a nivel planetario y muchas veces se utiliza con mano de obra infantil. Amnistía Internacional entrevistó a muchos menores para conocer las condiciones laborales y estos afirmaron trabajar hasta 24 horas diarias en la mina con cargas muy pesadas y reciben al día una remuneración de entre uno y dos dólares al día.
En todo el sur de la República Democrática del Congo trabajaban en 2014 alrededor de 40.000 niños trabajando en minas, muchas de ellas de cobalto, ha señalado en este caso Unicef. La minería está considerada, además, el sector más peligroso en el que pueden trabajar los pequeños.