Casi mil millones de personas sufren hambre crónica
Ya es oficial que el número de personas que sufren hambre crónica se está acercando a mil millones, es decir, casi un sexto del planeta. Estas cifras no se alcanzaban desde la crisis alimenticia de 2007-08, consecuencia del aumento de los precios de los alimentos en los países pobres, según un informe del Banco Mundial (BM).
Esto empuja a muchos a la pobreza y a verse obligados a gastar más de la mitad de sus ingresos en comida. Los precios del trigo, el maíz y la soja han aumentado durante 30 meses seguidos debido a las malas cosechas, las restricciones en las exportaciones, las bajas reservas y la creciente demanda de los países emergentes y para el desarrollo de biocombustibles en Estados Unidos y Europa.
Pese a esto, las autoridades han encontrado consuelo en los estables precios del arroz, uno de los principales productos alimenticios y la principal comida para 3.000 millones de asiáticos. Además, las buenas cosechas en África están manteniendo los precios estables a nivel local, a pesar del fuerte aumento internacional.
Para intentar parar esta tendencia, los ministros de Economía del G20 se reunirán este viernes en París para discutir las medidas para acabar con el aumento de los precios, lo que está aumentando la inflación. Francia, que preside este año el grupo, ha puesto en el centro de su política a la seguridad alimentaria en el mundo. Pretenden aumentar los controles sobre los especuladores, restringir el uso de prohibiciones en las exportaciones y desarrollar una mejor información de los mercados de trigo llevada a cabo por los países exportadores e importadores más importantes.