Castilla y León prohíbe la muerte del Toro de la Vega
El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha puesto fin este jueves al polémico asunto del Toro de la Vega. Con la aprobación de un decreto ley que prohíbe matar a los toros de lidia en espectáculos taurinos populares, el Gobierno de la comunidad obliga a modificar el trágico final de esta fiesta. Un celebración llena de polémica que se celebra en la localidad vallisoletana de Tordesillas a finales de verano y que cada septiembre viene cargada con nuevos conflictos y titulares debido a las extremas reacciones que provoca entre seguidores y detractores.
Según ha explicado la portavoz de la Junta, Rosa Valdeón, la prohibición no impide la celebración de este torneo pero sí hace referencia a la matanza del toro con el uso de lanzas. Concretamente se prohíbe la muerte del animal en presencial de espectadores por lo que se suspende, de manera oficial, el Toro de la Vega tal y como se venía celebrando históricamente.
En los últimos años, la presión de las agrupaciones antitaurinas ha ido en aumento centrando sus reivindicaciones en contra de este festejo en concreto. De hecho, el pasado septiembre, el Partido Contra el Maltrato Animal, conocido como PACMA, convocó una marcha en la capital española en la que miles de personas se manifestaron en contra de esta práctica. Además, esta campaña culminó con la entrega de 120.000 firmas a favor de la anulación del festejo por parte del alcalde de Todesillas, José Antonio González (PSOE).
El decreto-ley aprobado el 19 de mayo de 2016 modifica el Reglamento de Espectáculos Taurinos de la comunidad autónoma, que hasta el momento efectuaba una excepción a la prohibición general de que se pueda dar muerte en público a los animales que participen en espectáculos taurinos populares. Una excepción que amparaba, precisamente, al Torneo del Toro de la Vega. Con esta medida, el Gobierno de Castilla y León, del Partido Popular, parece haber conseguido un punto de encuentro entre quienes rechazan la tortura animal y quienes valoran el valor tradicional e histórico de este tipo de eventos.
Ahora, el decreto-ley pasará al pleno de las Cortes de la comunidad y la oposición parlamentaria deberá pronunciarse. No obstante, parece que «Rompesuelas», el toro que murió el año pasado, fue el último que verá su fin en Tordesillas con motivo del Torneo del Toro de la Vega.