Cómo conseguir ser voluntario en África
Muchas veces nos paramos a recapacitar sobre nuestra vida o trayectoria profesional y nos surgen preguntas cómo: ¿Qué he conseguido en la vida? ¿Estoy feliz en mi trabajo? ¿Estoy haciendo todo lo posible para mejorar el mundo?
Puede que, debido a tu formación o a tu situación personal, te estés planteando ser voluntario en un continente o país en vías de desarrollo, como puede ser África. Si es así, aquí van algunos consejos sobre cómo conseguir este objetivo:
– ¿Tienes una profesión mediante la que puedes mejorar la vida de los demás? Normalmente, en países subdesarrollados se necesita personal médico, enfermeros, dentistas, educadores, profesores de inglés, cuidadores… Todas estas profesiones suelen ser muy demandadas por su «perfil social» y, gracias a ellas, se puede curar, enseñar o alfabetizar a una población.
– ¿Dispones de unos «ahorrillos» con los que costearte tu estancia? Toda aquella persona que se haya decidido a ser voluntaria tiene que tener algo muy claro: es un trabajo voluntario por el que, a no ser que haya un acuerdo económico de por medio, no tendrás sueldo. Se trata de ofrecer toda tu valía a cambio de nada material, aunque probablemente tu crecimiento personal se verá recompensado con creces. Además, por lo general, tendrás que pagar tu estancia en el país africano así como vuelos, tasas… Eso sí, verifica que es un precio justo, pues hay muchos engaños.
– ¿Has contactado ya con alguna ONG? Es complicado ir a África y ofrecerte como voluntario si no ha habido un contacto previo con una asociación u ONG en tu país de origen. Hay muchas de ellas, como por ejemplo Cooperating Volunteers que ofrecen Programas de Voluntariado y te facilitan todos los trámites para que puedas lograr tu objetivo.
– ¿Estás dispuesto a trabajar duro y a enfrentarte a situaciones difíciles? Un voluntariado no son unas vacaciones: se trabaja durante muchas horas, en ocasiones en labores que requieren un gran esfuerzo físico, y hay que estar muy preparado psicológicamente para enfrentarse a la pobreza, la desnutrición, enfermedades, etc, con la que conviven las personas que intentas ayudar. Es algo a tener muy en cuenta y que las ONGs valoran mucho a la hora de seleccionar sus candidatos.
– ¿Has contratado un seguro médico? Es esencial contar con un seguro médico, pues los voluntarios trabajan codo con codo con los habitantes de pueblos o comunidades y se exponen a enfermedades, así cómo a picaduras de insectos, ataques de animales, aguas no potables…
Todos aquellos que quieran ser voluntarios deben estar muy concienciados sobre a dónde van y cuál va a ser su función. Además de una carrera universitaria, es positivo tener formación previa en voluntariado o haber ayudado en causas de tu propio país y, sobre todo, tener ganas y mucha fuerza para intentar cambiar el mundo.