Dos muertes más a las 114 activistas asesinadas en Honduras
La organización Global Witness ha anunciado que un total de 114 activistas han sido asesinadas en menos de una década en Honduras. A estas crueles muertes se le suman en marzo la de Berta Cáceres, líder ambientalista y la reciente muerte de su dirigente, Lesbia Yaneth. En menos de cuatro meses han sido asesinadas dos mujeres que luchaban por el medio ambiente de Honduras y han sembrando el miedo entre los ecologistas que colaboran en el país.
En la mayoría de los casos los actos quedaron impunes y las primeras sospechas de las policías eran bastante ambiguas. Como ocurrió con Berta Cáceres, ganadora del premio Golden Enviromental Prize, que murió tras recibir tres tiros en la cabeza a la salida de su casa de La Esperanza. Las sospechas de la causa de su muerte se centraban en la empresa DESA, responsable del proyecto de construcción de una Presa de Afua Zarza, a la que la activista se oponía porque el río Gualquerque es sagrado para los indios. A pesar de las sospechas, la policía defendía que se trata de un asesinato común y la empresa no era culpable. Esto provocó numerosas manifestaciones para que se hiciera justicia real y finalmente el mes de mayo el caso se cerró tras la detención del gerente de DESA, su jefe de seguridad y dos sicarios.
Pocos meses después fue asesinada Lesbia, primero fue secuestrada cuando salía a hacer ejercicio con la bicicleta y después asesinada con un machete, aún no se sabe la autoría de los hechos.
El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, del que formaba parte Lesbia, manifestó que el responsable era el Gobierno hondureño por las continuas amenazas. Fuentes policiales citadas en Reuters defienden que las causas del asesinato podrían ser una disputa familiar o una extorsión, ya que era propietaria de dos hoteles y un mercadito. La organización se niega ante esto, ya que con la muerte de Berta atribuían la causa a un asesinato común y resultó ser la empresa DESA la culpable. Teniendo en cuenta que ambas estaba en el mismo proyecto, la organización alerta que no dejará de luchar porque se haga justicia ante la muerte de la ecologista.