El año de los terremotos
Agencias
De nuevo un movimiento sísmico vuelve a ser el culpable de la muerte de cientos de personas. Ha ocurrido en China, en la apartada región de Qinghai, donde un terremoto de 7,1 grados ocurrido este miércoles, 14 de abril, ha dejado ya más de 600 muertos y 10.000 heridos.
Se espera que la cifra de muertos siga aumentando, ya que las bajas temperaturas dejan pocas esperanzas para quienes permanecen atrapados bajo los escombros de las casas, colegios y monasterios en la devastada capital del condado, Jiegu.Pero pese a que aún queda esperanza, más de 1.000 personas han conseguido ser rescatadas con vida de entre los escombros, la falta de material de excavación está dificultando aún más las tareas de rescate. Equipos de emergencias y dispositivos de primeros auxilios han sido enviados desde las provincias vecinas, pero su llegada se está retrasando debido al mal estado de las carreteras, que han quedado severamente dañadas por el temblor.
El Gobierno chino ha destinado 21 millones de euros del Fondo Central de Ayudas a Desastres para las tareas de emergencia, evacuaciones, reasentamiento de afectados, tratamiento médico y prevención de epidemias. provincia.
Voluntarios y donantes intercambiaban información a través de Twitter, mientras que tibetanos y chinos que viven en Pekín organizaron una improvisada recolección de fondos cerca del mayor templo budista tibetano de la capital china.
Y aunque la magnitud y las conseguencias de este temblor puedan ser menores que las de los otros dos terremotos recientes, Chile y Haití, la solidaridad internacional no se ha hecho esperar. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, envió el mismo miércoles un telegrama al primer ministro chino, Wen Jiabao, para transmitirle su pésame por los centenares de personas que han perdido la vida en el terremoto y ofrecerle ayuda española.
Esta catástrofe coincide temporalmente con el endurecimiento de las reglas y un mayor control por parte del Gobierno chino a las donaciones extranjeras a las ONG del país. Este hecho puede dificultar la ayuda internacional, pero, si desea aportar su granito de arena para paliar en cierta medida las consecuencias de esta catástrofe, muchas ONG españolas poseen fondos de emergencia para estas situaciones. Algunas de ellas son: Cruz Roja, Médicos sin Fronteras o Intermón Oxfam.