El frío y la nieve amenazan a los afectados por el terremoto de Pakistán
Tras el paso del fuerte terremoto que asoló Pakistán el pasado 8 de octubre, la nieve y las lluvias se han convertido en el principal peligro para la población que habita en las zonas que resultaron más afectadas por el seísmo. Algunas ONG ya han alertado de la situación, como Médicos sin Fronteras, que señala que el bloqueo de las carreteras por deslizamientos de tierra y nieve ha provocado que el acceso sea muy difícil o imposible en las próximas semanas o meses.
Tanto es así, que la organización ha tenido que recurrir a los helicópteros en ciertas zonas, como los distritos de Muzaffarabad y Bagh, para poder transportar personal y material de ayuda, así como para trasladar a los pacientes más graves a hospitales situados a una altitud más baja.
Tal y como apunta la ONG, las actividades médicas continúan normalmente en Muzaffarabad y Mansehra, pero se han reducido en el distrito de Bagh, ya que la accesibilidad a los centros de salud, tanto para los pacientes como para el personal sanitario, es más difícil. Muchas de las patologías que se observan son similares a las de las primeras semanas: diarrea, infecciones respiratorias y de la piel. Los equipos médicos visitan los campos para dar apoyo médico cuando se necesita. MsF prevé que las necesidades médicas aumenten si las condiciones de vida empeoran.
Intermón en alertaPor su parte, la ong Intermón Oxfam, también ha alertado de la situación que puede vivir la población pakistaní y del peligro de una segunda crisis humanitaria sobre los más vulnerables, niños y ancianos, sobre todo en las zonas donde el angosto terreno hace más difícil la llegada de asistencia.
Tal y como señala esta organización humanitaria, el número de enfermos por afecciones relacionadas con el frío, como la neumonía o otras enfermedades respiratorias, han ido en aumento a medida que bajaban las temperaturas: el 80% de los pacientes tratados durante estos días padecen este tipo de afecciones.