ENTREVISTA: Una voluntaria con estrellas
De niña, ¿alguna vez trataste de ver estrellas?
Sí, yo de pequeña me preguntaba acerca del ser humano, de la vida, de la existencia, del universo del que formamos parte. Yo creo que la astronomía está muy relacionada con la filosofía, hay muchos misterios actualmente del universo. Los astrónomos tienen que ser filósofos porque siempre están en búsqueda de nuevos descubrimientos y hallazgos. Es fascinante porque uno se da cuenta del misterio del que formamos parte.
¿Qué puede aporta el Taller Urania a la gente?
El aprender sobre el sistema solar, cómo funciona el universo, cuáles son sus leyes, el darse cuenta de lo maravillosa que es la naturaleza. Eso te hace salir de tu esfera pequeña y reducida, que es la Tierra, y te das cuenta de la enormidad del universo y de lo maravilloso que es. Es una manera filosófica de entender la vida.
¿Cuál es el objetivo de explicar los mitos de las constelaciones?
Los antiguos utilizaban la mitología y los símbolos para explicar, a través de imágenes, los procesos internos del ser humano y los misterios de la naturaleza. Pienso que saber de las constelaciones nos permite comprender un poco más al ser humano y al universo.
¿Qué aspectos comprende el Taller Urania?
Siempre hacemos una parte introductoria con el planisferio para localizar las principales estrellas y cuerpos celestes en el firmamento. Luego, también se dan las explicaciones de los mitos. En algunos talleres se han hecho, por ejemplo, pequeñas introducciones de astrobiología y cosmología, explicaciones de la formación del sistema solar, del uso del telescopio…, es muy amplio.
¿Qué representa para ti ser voluntaria, estudiar filosofía y astronomía?
Soy voluntaria porque, de alguna manera, siempre me ha gustado aportar mi grano de arena al mundo. Cuando reflexionaba en cómo cambiar al mundo veía que hacía falta, sobre todo, recuperar los valores humanos. En Nueva Acrópolis, el voluntariado está muy volcado en esa recuperación de los valores perdidos a través de la filosofía, que no es más que esa búsqueda del conocimiento, de los valores atemporales. Tratamos de despertar la curiosidad en la gente, la fascinación por la vida, la cultura entendida como los ojos del alma. Y al observar la naturaleza podemos comprender muchas cosas del ser humano, es muy bonito.