INTERVIDA advierte de que más del 70% de la población rural de bolivia no tiene acceso a la electricidad
(26/01/06). La mayoría de la población de Bolivia vive en las zonas rurales remotas, en las que apenas hay recursos y servicios básicos. Según el Anuario Estadístico Eléctrico Boliviano de 2004, sólo el 28,3% de la población rural tiene acceso a la electricidad, frente al 86% de la población urbana. Esta circunstancia frena seriamente el desarrollo de esas comunidades, que además son las más pobres. Para paliar esta situación, INTERVIDA desarrolla en Bolivia un programa de Energías Renovables que facilita el acceso a la electricidad tanto en los hogares como en los centros de salud y en las escuelas.
El acceso a la energía es un factor fundamental para que las comunidades más desfavorecidas alcancen los Objetivos del Desarrollo del Milenio adoptados por Naciones Unidas. Así lo pone de manifiesto el informe ‘Energía para los pobres’, elaborado por el Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional (DFID), al constatar que una energía limpia y eficiente juega un papel crucial en el cumplimiento de dichos Objetivos, y en la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones con menos recursos. La energía por sí sola puede que no reduzca los índices de pobreza, pero cuando las comunidades acceden a ella reciben una serie de servicios – cocina, iluminación, calefacción, agua, transporte, etcétera– que inciden directamente en la economía familiar y la obtención de ingresos.
En su búsqueda de sistemas de energía alternativos, los equipos de INTERVIDA en Bolivia han encontrado en la energía fotovoltaica una fórmula eficaz y económica para llevar electricidad a las zonas rurales remotas. A través del Programa de Energía Renovable para el Desarrollo Rural de las Comunidades, la organización ha incorporado los sistemas eléctricos con energías renovables en sus programas de desarrollo, beneficiando en la actualidad a 1.800 personas. El objetivo es actuar en distintos sectores de la sociedad rural –doméstico, social, servicios comunales, aplicaciones no agrícolas y agricultura– y acercar la tecnología de las energías. Entre otras ventajas, los sistemas fotovoltaicos permiten elaborar paquetes hechos a la medida de necesidades específicas, como refrigeración para los centros de salud, iluminación para las escuelas y otras instalaciones públicas, así como para la agricultura y el suministro de agua.
Una de las prioridades de INTERVIDA es solventar las dificultades que afectan a los servicios de salud como consecuencia de la falta de servicio eléctrico. Con este fin, INTERVIDA ha llevado a cabo en Bolivia la electrificación mediante energía fotovoltaica de dos puestos de Salud en Copusquía y Quilima Titicachi, ambos en el Departamento de La Paz. Estas instalaciones de energía fotovoltaica están diseñadas para suministrar energía al equipo de radiocomunicación, iluminar y posibilitar la conexión de equipos médicos y/o informáticos hasta una potencia máxima de 600W. La iluminación eléctrica ha mejorado la accesibilidad y la calidad de la atención médica durante las urgencias nocturnas, mientras que la radiocomunicación ha hecho posible la comunicación sin interrupciones con el personal médico de apoyo ubicado en las zonas rurales.
La falta de un acceso seguro y con un precio adecuado a la energía limita de forma severa el desarrollo. Sin embargo, 2.000 millones de personas en el mundo carecen de un combustible limpio y seguro para cocinar, y dependen de las fuentes de biomasa tradicionales.