INTERVIDA asiste a 200 familias sin hogar tras el incendio de un barrio marginal en la capital de Bangladesh
Barcelona (11/02/2008). INTERVIDA está repartiendo bienes de primera necesidad como mantas, mosquiteras y utensilios para cocinar entre 200 familias de uno de los barrios más pobres de Dhaka, la capital de Bangladesh, que se han quedado sin hogar tras el devastador incendio que tuvo lugar la noche del pasado 11 de enero.
Más de 1.680 familias tuvieron que ser desalojadas y unas 10.000 personas se han quedado sin hogar a causa del fuego, que arrasó el barrio marginal de Nimtoly como si de un incendio forestal se tratara, según informaron los bomberos, ya que las casas están hechas de bambú, hojalata y madera. En esta situación, los niños y los ancianos son los que sufren más debido a la escasez de ropa de abrigo y la falta de mosquiteras que les protejan de los insectos.
Entre los afectados se encuentran 67 familias beneficiarias de los proyectos de INTERVIDA en la zona que han visto cómo desaparecían sus hogares y sus pertenencias, ya que el incendio fue tan rápido que sólo tuvieron tiempo para rescatar a los niños y los ancianos.
La mayoría de los habitantes del barrio afectado pertenecen a familias rurales pobres que llegaron a Dhaka, la capital de Bangladesh, en busca de mejores oportunidades pero, una vez allí, se encontraron con que la ciudad no está preparada para absorber una población en continuo crecimiento. Esta saturación urbana hace que las personas se concentren en asentamientos precarios en la periferia de la ciudad donde la educación, el empleo, la protección social, la salud y la seguridad quedan fuera del alcance de millones de personas.
Además, en estos barrios marginales la urbanización se ha convertido en sinónimo de falta de infraestructuras y servicios como agua corriente, alcantarillado, tuberías, electricidad, asistencia médica y escuelas, entre otros, y estas malas condiciones de vida afectan de forma negativa a la salud, la educación y las oportunidades de empleo de sus habitantes.
Los habitantes del barrio afectado por el incendio trabajan en su mayoría como rickshaw –método de transporte tradicional de la zona– o como jornaleros y reciben por ello un sueldo que a duras penas les da para subsistir.
Para organizar el Plan de Emergencia después del incendio, INTERVIDA visitó las barriadas destruidas por el fuego y se reunió con la Asociación de Padres de la escuela que la organización dirige cerca de la zona afectada para preguntarles sobre cuáles eran los principales problemas de las víctimas, qué pérdidas habían tenido y de qué manera se les podía ayudar. Además, los padres de los estudiantes de las escuelas de INTERVIDA han colaborado en la identificación de las familias más perjudicadas por el incendio de entre el listado de afectados que ha proporcionado la Administración local.
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