INTERVIDA lucha en El Salvador para prevenir y concienciar sobre el trabajo infantil, en especial el del corte de la caña de azúcar
Madrid (06/03/2008). En El Salvador existen 208.213 niños y niñas de entre 5 y 17 años que desarrollan alguna actividad para ayudar a la economía familiar, el 47% de ellos en el sector agrícola. El 7,3% de los niños trabajadores tiene entre 5 y 9 años. Este porcentaje se incrementa hasta el 43% en el rango de edad de 10 a 14 años y alcanza el 50% para los niños que tienen entre 15 y 17 años, según datos de la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples de 2005.
El trabajo infantil es una vulneración de los derechos de los niños que afecta a aspectos importantes del menor como su educación, salud y desarrollo físico y mental. En algunos países como El Salvador, hay una clara relación entre trabajo infantil y área rural, ya que el número de niños trabajadores en estas zonas duplica al del área urbana. Es además en este área donde se da una mayor situación de pobreza y donde los promedios de escolaridad son más bajos, tan sólo 3,7 años para los niños de entre 10 y 14 años.
En marzo de 2007, INTERVIDA puso en marcha el proyecto `Educando el presente por el futuro: Contribuyendo a la erradicación del trabajo infantil´ en cinco municipios de los departamentos de La Paz, Usulután y San Vicente. Este proyecto presta especial atención a la prevención y erradicación del trabajo infantil realizado en la zafra o corte de la caña de azúcar, ya que hay niños trabajando en ello en estos municipios.
Una de las primeras acciones que se han llevado a cabo -con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y su Programa Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil (IPEC)- ha sido realizar un diagnóstico o análisis en 16 escuelas de dichos municipios para poder conocer la magnitud y realidad del trabajo infantil y en concreto el de la zafra.
Algunos resultados obtenidos del estudio son que la mayoría de los padres y madres trabajan también en la agricultura y presentan altos niveles de analfabetismo (40%); tan sólo el 60% de los hogares de los niños están completos con ambos progenitores; en muchos casos los niños no cobran y la mayoría de los que reciben una remuneración, entregan el dinero en casa; y el promedio de horas trabajadas por semana es de 26 horas.
Además de este diagnóstico, el proyecto busca impulsar acciones de sensibilización y propiciar espacios para la divulgación, promoción y reflexión sobre los derechos de la infancia. Para ello se está trabajando con las escuelas, los padres y madres de familia, los líderes de la comunidad y las autoridades. Durante 2007 se llevaron a cabo talleres de sensibilización con 125 profesores y 80 líderes comunitarios. También se han realizado capacitaciones en la misma línea a 213 familias de niños trabajadores a las que se visitó en sus hogares.
Por otro lado, se están fomentando actividades que buscan una mayor permanencia de los niños y adolescentes en la escuela y que sean atractivas para ellos como: clases de informática, talleres artísticos de danza y pintura, juegos, recreación, clases de apoyo para las tareas escolares y entrega de becas y útiles escolares. Cerca de 90 niños y niñas ya acuden a dos `salas de nivelación´, que son espacios habilitados donde se realizan todas las actividades recreativas y deportivas mencionadas, así como las de apoyo escolar.
Junto con toda la labor de sensibilización y prevención en las 16 escuelas y cinco municipios, se van a priorizar los esfuerzos en seis de ellas para beneficiar directamente a 272 niños y niñas que actualmente están trabajando en la zafra, según se detectó en el estudio realizado. El objetivo final es poder retirarles de la zafra y para lograrlo se quieren implementar acciones como la entrega de becas y útiles escolares que contribuyan a su permanencia en la escuela y a reducir los costes de ello para sus familias.
Este proyecto cuenta con el apoyo de instituciones locales y nacionales, organismos internacionales, ONG y otros actores.
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