INTERVIDA realiza campañas oftalmológicas entre los escolares de Ecuador, un país en el que hay 26 oftalmólogos por cada millón de habitantes
Madrid (30/05/2008). La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que un sencillo examen de la vista y un par de gafas es todo lo que se necesita para corregir la mayor parte de los errores o defectos visuales. Sin embargo, en un país como Ecuador, donde en el año 2005 había 26 oftalmólogos por cada millón de población, estas revisiones no están al alcance de todos. Conscientes de esta situación, los equipos de INTERVIDA, en coordinación con el Ministerio de Salud, realizan campañas oftalmológicas y jornadas de agudeza visual en las 63 escuelas en las que llevan a cabo sus proyectos.
Según la OMS en el mundo existen 153 millones de personas con deficiencia visual, de los cuales, más de 15 millones viven en América Latina. En el caso de Ecuador, seis de cada diez estudiantes presentan alguna dificultad visual. Esto significa que estas personas tienen que utilizar gafas para corregir su miopía, hipermetropía o astigmatismo, ya que no pueden enfocar correctamente imágenes en la retina. Ello ocasiona una visión borrosa que, en casos extremos, puede derivar en una ceguera funcional en las personas afectadas.
Para evitar llegar a estos casos extremos, es fundamental poder acceder a servicios de salud ocular que diagnostiquen las posibles deficiencias visuales y les pongan el tratamiento adecuado. Sin embargo, en muchos países de América Latina, más del 60% de la población no tiene acceso a estos servicios, lo que provoca que millones de niños sigan perdiendo oportunidades educativas. La deficiencia visual en la infancia tiene un impacto significativo en todos los aspectos de la vida del niño (social, educacional, psicológico) afectando su independencia y autoestima, calidad de vida e interacción con la familia y la comunidad.
Las razones por las cuales sólo una pequeña parte de la población accede a servicios básicos de atención oftalmológica tiene que ver con factores que van desde la falta de diagnóstico y detección de problemas oftalmológicos, hasta las barreras relacionadas con acceso a servicios, falta de infraestructura y disponibilidad de servicios, recursos humanos, e información.
Para mejorar el acceso de la población a los servicios básicos de atención oftalmológica, los equipos de INTERVIDA en Ecuador han puesto en marcha en las 63 escuelas en las que la organización desarrolla sus proyectos, acciones para mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos especializados en oftalmología, ya que las deficiencias visuales deben ser corregidas precozmente. Así, se han realizado jornadas de agudeza visual, en las que han participado 20.200 niños y niñas. Tras estas revisiones, a los escolares a los que se les han detectado problemas se les proporciona el tratamiento adecuado, les entregan, si las necesitan, gafas correctoras y, los que lo requieren, son derivados a centros especializados para ser atendidos.
Por otro lado, este proyecto también presta una especial atención a la capacitación de los profesores y el personal de INTERVIDA con el objetivo de que puedan detectar en los niños y niñas de las escuelas de primero y segundo grado problemas visuales como estrabismo, glaucoma o cataratas, y para que, al mismo tiempo, mejoren las condiciones de salud visual del entorno.
Las intervenciones de INTERVIDA buscan contribuir a la salud integral en la comunidad. En las escuelas no existen espacios de educación para la salud donde se programen y ejecuten acciones de fomento, protección, diagnóstico, tratamiento, recuperación de la salud y prevención de enfermedades para mejorar la calidad de vida escolar. Esta carencia genera vacíos de cobertura en la promoción de la salud, su difusión y estrategias para implementar actitudes.
Por ello, los proyectos no sólo abordan los problemas prevalentes en la salud de los grupos escolares sino que fortalecen los programas de atención y de educación para la salud en el ámbito escolar, difundiendo en la comunidad educativa conocimientos y prácticas apropiadas sobre salud. De esta forma, se estimula a los escolares para su pleno desarrollo físico, psíquico y emocional con la puesta en práctica de estilos de vida saludables.