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La pobreza ataca con virulencia a la mujer

16 de septiembre de 2015 | Todas

La erradicación de la pobreza se ha convertido este año en uno de los objetivos
de los países desarrollados. Los pasos, aunque tímidos, ya se han empezado a dar
y en 2006 se espera continuar por el mimsmo camino. Mientras tanto, los estudios
de la ONU y de otros organismos internacionales siguen demostrando que las
mujeres y los niños son los sectores más sensibles y más afectados por la
pobreza. Y es que, tal y como revelan los estudios de la ONU y de otros
organismos internacionales, en pleno siglo XXI, el injustamente denominado sexo
débil, sigue soportando la carga de la miseria.

La marginalización, la
explotación y las pocas oportunidades de desarrollo de las mujeres han
contribuido de forma desafortunada a la feminización de la pobreza. En la
actualidad, dos tercios de los 2,5 mil millones de pobres del mundo son mujeres,
es decir que viven con menos de dos dólares al día.

Sin embargo, esta es
sólo la punta de iceberg de los males que acechan a la población femenina
mundial. El libro «Mujeres en un mundo inseguro» escrito por el sociólogo
norteamericano Theodor Winkler, recoge datos, experiencias y estadísticas de
numerosos países y regiones del mundo que demuestran que la discrminación contra
las mujeres existe.

Este volumen fue presentado en la sede de Naciones
Unidas hace unas semanas y entre otros datos, revela que, en algunas sociedades,
las mujeres y las niñas se alimentan de las sobras dejadas por los varones de la
familia y carecen de derechos legales o tradicionales a la tierra y otras
propiedades.

Pero sin duda, de los datos que aparecen en la publicación
el más preocupante es la desaparición demográfica de 113 a 200 millones de
mujeres cada año, que no nacen porque son eliminadas cuando la madre conoce el
sexo o mueren en los primeros años de vida por maltratos, hambre o enfermedades
curables.

Sin olvidar tampoco, que las que nacen, pueden entrar en el
circuito de venta de niñas a redes internacionales de prostitución, un negocio
que florece en muchos lugares el mundo y que brinda ganancias a sus autores que
fluctúan de siete a 12 mil millones de dólares por año.

Por último, las
mujeres enfrentan numerosas formas de violencia -tanto en los países
subdesarrollados como los desarrollados- por parte de padres, esposos,
hermanos… Por cada mujer que muere en situaciones de guerra, existen muchas
que resultan heridas física o síquicamente por abusos, violencia y otras
prácticas.

Para cambiar este panorama, los especialistas indican que se
requiere adoptar medidas radicales con el concurso de todos los sectores de la
población en todas partes del mundo. Sin embargo, todos coinciden en que el
acceso a la educación de la mujer le daría la oportunidad de realizar mejores
trabajos y así beneficiar a la familia.

Entre los Objetivos de
Desarrollo del Milenio, adoptados en la Cumbre de ONU de 2000 y con fecha de
cumplimiento en 2015, se establece la igualdad de género y el empoderamiento de
la mujer, el acceso igual a la educación y a mejores condiciones de salud.