Las altas temperaturas del invierno amenazan las cosechas
Que este es uno de los inviernos más caluroso en años es innegable y, aunque para algunos es maravilloso no tener que ir abrigado hasta las cejas en pleno enero, para otros muchos -entre los que se incluye nuestra fauna y flora- es un grave problema.
A estas temperaturas altas de los meses de diciembre y enero hay que sumarle el otoño cálido y seco que también hemos vivido en España. Los agricultores y ganaderos son los grandes afectados de este clima, ya que puede que sus cosechas se reduzcan en un porcentaje elevado y, además, disminuya la calidad del producto.
Todo aquel que conozca un poco cómo funcionan los procesos de maduración de las plantas sabrá que los frutos necesitan temperaturas determinadas para germinar y crecer. Normalmente las plantas requieren un número determinado de horas de frío para que sus flores sean de buena calidad y puedan ser fecundadas; además, si el clima varía mucho, puede llevar a confundirlas y comenzar a brotar antes de tiempo.
Los agricultores se muestran cautos, aunque creen que estas temperaturas altas pueden llevar a cosechas peores que en los años de sequía. Afirman que las cosechas serán medianas y esperan que la primavera llegue con las temperaturas a las que estamos acostumbrados, para que las cosechas puedan mejorar.
La mayoría, ante este clima impropio del invierno, se ha tenido que arriesgar por lo que ahora temen que sus cultivos se congelen o que, al haber sembrado más tarde, no lleguen a prosperar. También están preocupados por el desembolso de dinero que les supondrá la falta de lluvia, pues sus reservas de agua se agotan y si la primavera no es lluviosa, tendrán que gastar en regadío.
Algo similar les ocurre a los ganaderos. Los pastos no han sido suficientes, por lo que han tenido que dar a los animales grano o paja, teniendo que desembolsar más dinero del que esperaban.
Parece que los efectos del cambio climático están comenzando a notarse en nuestro medio ambiente. Habrá que esperar a la primavera para ver si hay más fortuna.