Más de 11 millones de niños mueren al año por enfermedades evitables
Los gobiernos del Norte y del Sur prometieron en la Cumbre del Milenio de 2000 reducir en dos tercios la mortalidad infantil en 2015, algo que está muy lejos de lograrse en la mayoría de los países del mundo. Los datos indican que todos los días fallecen más de 30.000 menores de cinco años, lo que supone unos 11 millones de muertes anuales. El 70 % de las muertes se deben a la malnutrición o a enfermedades fácilmente evitables en países ricos como infecciones respiratorias, diarreas o malaria. Ayuda en Acción ha logrado reducir la mortalidad infantil de 220 a 72 muertos por cada 1000 nacidos vivos, en una región altoandina de Bolivia, gracias a un proyecto que tiene cuenta los aspectos culturales que hasta ahora alejaban a las mujeres indígenas de los hospitales.
La evolución en las tres últimas décadas confirma que el objetivo de reducir la mortalidad materna aún esta muy lejos de cumplirse. Según la Organización Mundial de Salud (OMS), la reducción conseguida hasta ahora es insuficiente. En 16 países la mortalidad de menores de cinco años es superior a la registrada en 1990.
África Subsahariana sigue registrando la tasa más alta de mortalidad de niños menores de 5 años, estimada en 174 muertos por cada 1.000 nacidos vivos; casi el doble de la región que ocupa el segundo lugar -Asia meridional- y más de 20 veces la tasa de las regiones desarrolladas.
Pero aún hay atisbos de esperanza. En Potosí, una remota región del altiplano boliviano, la interacción de saberes entre las parteras indígenas y los profesionales médicos ha incrementado el número de mujeres que asisten al parto en hospitales y ha creado varias salas de maternidad acordes a la cultura indígena. Gracias a esto, en los municipios Caiza y Cotagaita se ha conseguido reducir la mortalidad infantil de 220 a 72 muertes por 1000 nacidos vivos.
El proyecto, apoyado por Ayuda en Acción a través de la ONG local Causananchispaj, contempla recomendaciones médicas que fueron elaboradas sobre la base de los conocimientos y prácticas de 55 comunidades, con los saberes de sus médicos tradicionales y parteras indígenas. De esta forma, se han rescatado las creencias andinas y se han puesto en práctica para reducir los indicadores de mortandad materna e infantil en estos municipios.
Estas recomendaciones promueven la complementariedad entre el sistema “occidental” y el indígena y el cuidado de la salud física y psicológica de las madres, y su consentimiento para realizar los exámenes ginecológicos, entre otros temas.
Mortalidad materna cero
Pero quizás el dato más interesante del proyecto es que la mortalidad materna ha pasado de 642 por 100.000 nacidos vivos a cero, lo que significa que desde 2005 no ha muerto en la zona ninguna madre por complicaciones en el parto.
Este programa ha beneficiado a casi 9.000 campesinos de 55 comunidades indígenas, a través de actividades como la organización y capacitación de parteras tradicionales, la formación personal de salud sobre la validez de los conocimientos tradicionales y la creación de espacios para diálogo entre estas dos culturas.
“El programa forma anualmente a un promedio de 65 parteras tradicionales, quienes apoyan a 62 profesionales de la salud; de esta manera se hacen esfuerzos por encontrar puntos de encuentro entre ambas culturas; no sólo como el hecho de que las diferentes culturas se relacionen, sino también que tengan las mismas oportunidades y legitimidad”, nos comenta el director de de la contraparte de Ayuda en Acción en la zona, Crisólogo Alemán.
Ayuda en Acción lleva 16 años trabajando en Bolivia, donde realiza proyectos de desarrollo integral en el ámbito de la salud, la educación y la generación de ingresos, así como la defensa de la cultura tradicional. Wichaca, el Área de Desarrollo donde se localiza el proyecto, se encuentra ubicada en la zona central del departamento de Potosí, a 850 Kms. al sur de La Paz. Desde 1998, Ayuda en Acción, en colaboración con las contrapartes locales, trabaja con las comunidades quechuas asentadas en las orillas de los ríos Caiza, Yura y Toropalca.
Ayuda en Acción conmemora este año su XXV Aniversario como Organización No Gubernamental de Desarrollo (ONGD) que trabaja para mejorar las condiciones de vida de los niños y niñas de las comunidades más desfavorecidas, en 19 países de Asia, África y América, en los que impulsa 109 proyectos gracias al apoyo económico de más de 190.000 colaboradores.