Médicos del Mundo apuesta por la atención sanitaria mental en catástrofes y guerras
Acaba de conmemorarse el Día Mundial de la Salud Mental y Médicos del Mundo quiere aprovechar la ocasión para pedir que se traten los trastornos mentales derivados de situaciones de conflicto, guerras y catástrofes. Las personas que se ven afectadas en un conflicto armado, cuando sobreviven a un terremoto o en otros casos donde suceden situaciones traumáticas es importante atender a las víctimas tanto a nivel físico como mental. La Organización Mundial de la Salud considera que los trastornos derivados de estos contextos son cada vez mayores y no se les presta la suficiente atención.
Lugares que están viviendo una situación de gran incertidumbre, como Siria o Grecia, Angola y México, entre otros muchos, cuentan con una población muy expuesta a estas consecuencias. Las dificultades para adaptarse a los traumas empeoran la calidad de vida. Se dan desórdenes de personalidad, hay falta de autocontrol, adicciones… Médicos del Mundo advierte de que esto debe procesarse, asumirse y tratarse, sino pueden lastrar toda la vida.
José María Freire, psicólogo que ha regresado de la frontera de Angola, hace hincapié en lo que viene después de los conflictos y la incertidumbre de entornos en guerra. “La falta de acceso a servicios básicos y al mercado de trabajo, la ausencia de ocio y la falta de visión de un futuro halagüeño afectan directamente a la salud de las personas y pueden ser detonantes de crisis agudas de ansiedad, brotes psicóticos o adicción a sustancias tóxicas”, apunta Freire.
Grecia es otro buen ejemplo a este respecto. Médicos del Mundo denuncia que siguen atrapadas más de 60.000 personas en el país heleno. más de 15.000 siguen en las islas del Egeo y proceden de Afganistán y Siria, entre otras nacionalidades. En estos casos deben enfrentarse tanto al rechazo de la población local como a la situación que vive Grecia, con pocos recursos e inmersa en una larga crisis económica.
Médicos del Mundo considera que es importante prestar atención a los traumas mentales que se generan a raíz de las guerras, los conflictos y que sufren especialmente los migrantes y desplazados. Es fundamental tratar a estas personas para que puedan reincorporarse a su vida en las mejores condiciones.