Plan y Caiga quien Caiga inician una cadena de favores solidaria
La donación de un gorro andino (chullo) que una madre le había tejido a su hijo, Samuel de 9 años habitante de la comunidad de Sipancancha en Perú, ha sido el primer eslabón de la Cadena de Favores, que el programa televisivo “Caiga quien caiga” junto a la ong de apadrinamiento Plan, emitió hace unas semanas.
El objetivo de este proyecto es garantizar el derecho a la educación en unas condiciones dignas. A partir de ahí, Fernando González “Gonzo” y su equipo han transformado un simple chullo en una revista, un abanico, una bolsa de huevos y patatas hasta obtener cinco toneladas de material de construcción y tres camiones cargados de mobiliario y elementos educativos para una escuela infantil situada muy cerca de Cuzco.
Más de 300 niños se verán beneficiados de esta iniciativa que ha contado con la participación de personas anónimas y de connotados actores, deportistas, cantantes y pintores. Libros, juguetes pedagógicos, porterías, canastas, colchonetas, cuerdas y balones, ordenadores, fotocopiadora, proyector y reproductor de DVD han sido entre otras muchas cosas las que les serán entregadas a esta escuela.
Aun más importante es que profesores y alumnos ya no tienen que impartir las clases en aulas desnudas a bajas temperaturas y sin las instalaciones deportivas y servicios sanitarios básicos.
Grandes personalidades como Lucio, chef y propietario de un afamado restaurante en Madrid, se interesaron por esta acción. Éste aceptó la bolsa de alimentos y a cambio entregó un delantal de los que usan para elaborar sus platos. También Kira Miró, entregó su sudadera favorita, Paco León dió una bola de cristal típica de las salas de baile de los años 80, el grupo musical madrileño Dover cedió el bombo de una de sus baterías, Rafa Nadal no dudó en donar su último trofeo de Roland Garros 2006 y Pedro Almodóvar decidió entregar el esmoquin que llevó a la nominación de los Oscar para su película “Todo sobre mi madre”. Al final el cuadro “La nuit” del artista Eduardo Chillida, contribución de su hijo Luis Chillada fue el último trueque, que pasó a ser un mapa y las llaves de tres camiones que la marca t! de Trina había entregado a cambio del lienzo.