Un programa de Acción contra el Hambre para personas con pocos recursos
Y con pocas oportunidades laborales… Se ha bautizado como ‘Efecto Emplea’ y lo financia la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid, desarrollado con Acción contra el Hambre. La idea es generar oportunidades de inserción sociolaboral y va dirigido a quienes perciben la Renta Mínima de Inserción (RMI), que es una prestación que concede Madrid a aquellas unidades familiares sin recursos que necesitan cubrir sus necesidades básicas.
Efecto Emplea “les devuelve la autoestima y les dota de herramientas necesarias para lograr un empleo estable y que así puedan prescindir de las ayudas de emergencia”, explica Belén Sarmiento, técnica de Inserción socio laboral de Acción contra el Hambre y responsable del proyecto. Se desarrolla en estos momentos en los municipios madrileños de Rivas Vaciamadrid, Parla y Ciempozuelos y participan 15 personas por localidad.
Sarmiento destaca que con esta iniciativa de Ayuda en Acción y la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid “no solo reducimos las situaciones crónicas de dependencia de las ayudas de emergencia, sino que contribuimos a reducir el número de personas en riesgo de exclusión y de hogares en riesgo de pobreza y fomentamos la igualdad de oportunidades en el acceso a los bienes y servicios del entorno”. Esta acción adapta la de Vives Emplea, otra de las campañas que ha puesto en marcha Acción contra el Hambre, pero añadiendo nuevos servicios: hay sesiones grupales e individuales, las personas pueden acceder a intermediación laboral y formación específica para buscar empleo.
Al final, los participantes pueden avanzar en autoconocimiento y autoestima. Esto supone que son más capaces de tomar decisiones y motivarse para evolucionar y mejorar, para cambiar. Se mejora en el cumplimiento de tareas y en vinculación afecta con el entorno, autonomía y compromiso de cara al futuro.
La selección de las personas que acceden al canal es fundamental. “Quienes reciben la RMI se encuentran en una situación social, laboral y emocional vulnerable. Debido a su situación, tienen importantes dificultades para acceder a un empleo digno, realizando en muchas ocasiones trabajos en economía sumergida que no cubren sus necesidades básicas ni les dan acceso a ciertos derechos”, concluye Belén Sarmiento.