Sigamos siendo solidarios
Vientos de crisis, paro y desconsuelo nos sacuden. Nos creíamos a salvo en la Vieja Europa pero nos hemos inclinado con las sacudidas de aires difíciles. Las noticias nos lo recuerdan cada día. Y es bueno tomar conciencia. Pero con tanto volver a mirarnos a nosotros mismos, nos hemos olvidado de los que de verdad nos necesitan, me refiero a las personas asoladas por la miseria del Tercer Mundo. Los he recordado esta semana mientras asistía a la entrega de una donación que CASM –entidad sin ánimo de lucro- ha hecho esta semana a las Hermanas Combonianas, para llevar alimentos a niños de Sudán. La donación ha sido fruto de las aportaciones de vecinos y usuarias. Me ha conmovido. Afortunadamente en tiempos de crisis, hay gente que se solidariza con los que viven en una crisis permanente. Ojalá los recordemos para que la solidaridad siga subsistiendo.