Una o.n.g. reivindica el papel de la mujer para resolver los conflictos armados
EP/Madrid
La presidenta de la ONG ‘Mujeres en zona de conflicto’, Mila Ramos, destacó que es necesario «visibilizar la voz de las mujeres» para que participen en la construcción de la paz y que tengan posibilidad de «intervenir en rehabilitación de la sociedad en el postconflicto».
Ramos señaló además que se debe hacer «tangible» la capacidad de las mujeres para «construir una sociedad igualitaria» y rechazó la «neutralidad del lenguaje» porque, en su opinión, «ningunea a la mitad de la Humanidad y lo que no se ve, no existe», dijo.
Así, destacó el papel de las mujeres activistas en los conflictos de Oriente Medio y balcánicos como «un elemento importante en la superación de las contradicciones» que generan las guerras; una mediación que organizan en «redes de apoyo mutuo para proponer alternativas al conflicto», explicó.
«Cuando haya mujeres en el poder que tengan conciencia de género y que entiendan que las políticas no son neutrales sino que influyen de forma diferente en hombres y mujeres, entonces avanzaremos más, no sólo la mujer sino que la sociedad completa progresará», añadió Mila Ramos.
Esta experta universitaria en Gestión de ONG para el desarrollo (ONGD) dio una conferencia sobre ‘Vulneración de derechos humanos’ en Carmona (Sevilla) con motivo del curso de verano que organiza la Universidad Pablo de Olavide (UPO) ‘Los conflictos armados en la era de la globalización’ donde subrayó la importancia de proteger los «intereses diferenciados» de las mujeres en cuanto a la «seguridad de ellas y de las niñas y niños, protección durante el conflicto armado, en la población civil y en los campos de refugiados» debido al «impacto» que las mujeres sufren por su género.
Resolución 1325 de la ONU
La vulneración de los derechos, según señaló esta experta, se produce con «más facilidad» en la etapa de conflicto, donde, en su opinión, los instrumentos de derecho se convierten en «mercadería» y matizó que «sólo el enjuiciamiento de los culpables puede tranquilizar a la víctima».
En este sentido, destacó la importancia de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) del año 2000 que reclama el «tratamiento diferenciado por género, aumenta la representación de las mujeres en los niveles de prevención, manejo y resolución de conflictos» y, añadió Ramos, aparta a las mujeres de esa «invisibilidad en la que están sumidas», para lo que reclamó el «esfuerzo» de las entidades internacionales y los estados en labores de «prevención».