Unicef y España, una amistad en pro de los derechos de la infancia
Nuestro país cuenta ya con 80 municipios distinguidos como ‘Ciudad Amiga de la Infancia’. Estos sellos de reconocimiento acaban de ser entregados por representantes de la organización, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, el Instituto Universitario de Necesidades y Derechos de la Infancia y la Adolescencia y la Federación Española de Municipios y Provincias. De estas 80, 55 se estrenan como tales, por lo que fue un acto muy especial por el gran aumento de localidades que se adherían a esta importante red.
Para aquellos que estén pensando en qué se materializa eso de ser ‘Ciudad Amiga de la Infancia’, el presidente de Unicef Comité Español, Carmelo Angulo, explica que esto “es más que un sello, es elegir ser una ciudad donde los derechos se hagan patentes y verdaderos, donde se conviva en torno a los derechos humanos y de los niños y donde ellos y ellas sean el centro”. Su aplicación, continúa, no viene sino a confiar que “España es un País Amigo de la Infancia”.
Pasando a la práctica, esto supone para las instituciones locales el comprometerse a luchar por que se respeten los derechos de los más pequeños, promocionándose además la participación infantil e impulsando alianzas con las empresas, profesionales, entidades y organismos que estén relacionados con los infantes. “Estos reconocimientos son el inicio de un proceso para trabajar conjuntamente”, apunta la presidenta de Unicef Comité Cantabria, Esperanza Botella.
Los 80 municipios españoles se suman a un total de 170 lugares que forman a día de hoy esta red. En paralelo, 44 de las 80 de nuestro país han obtenido distinciones en el Certamen de Buenas Prácticas. Estos se conceden cada dos años y se evalúa que se lleven a cabo proyectos e intervenciones en pro de la infancia y la adolescencia.
El Programa Ciudades Amigas de la Infancia funciona desde el año 2002. El fin último es contribuir a mejorar la situación de miles de niños, niñas y jóvenes a través de la puesta en marcha de municipales que garanticen su bienestar y desarrollo como personas. De las juventudes dependerá el mañana, por los que todos deberíamos velar por la calidad de vida de los más pequeños.