Unos héroes llamados ‘Cascos Blancos’
*Fotografía de White Helmets.
Los ‘White Helmets’ o ‘Cascos Blancos’ no suelen salir en televisión. A pesar de que salvan vidas cada día, su actividad desinteresada parece no hacer el ruido suficiente como para que los telediarios de todas la cadenas abran su información diaria con su valiosa labor.
Desde el inicio de la cruenta guerra en Siria, hace ya más de cinco años, las muertes se cuentan por miles. Las personas que han tenido que dejar sus casas, sus familias y huir a un lugar seguro suponen la mitad de la población y, desde 2011, han fallecido más de 500.000 sirios a causa, directa o indirectamente, de la guerra.
Sin embargo, no todos los ciudadanos han decidido huir. Un grupo de personas, aproximadamente 2.800, constituyó en 2013 un grupo de voluntarios que ayuda a salvar vidas y saca de entre los escombros a las personas afectadas por las bombas. Este grupo de valientes, que antes de la guerra eran profesores, mecánicos, ingenieros o médicos, también lo ha perdido todo pero, aún así, sacan fuerzas cada día para ayudar en las ciudades sirias controladas por los rebeldes.
Se los conoce como los ‘Cascos Blancos’, simple y llanamente porque llevan en su cabeza cascos de obra de color blanco por el simple hecho de que son los más baratos y los que más fácil son de encontrar.
Los miembros de esta red de voluntarios se declaran apolíticos y, en un país en el que ya no queda prácticamente ayuda internacional y los periodistas también han abandonado su labor, ellos escuchan atentos de dónde provienen las bombas. Cuando hay un ataque, la cuadrilla más cercana a la zona acude en auxilio, a pesar de que en los últimos tiempos está de moda el doble impacto (es decir, se tira una bomba y, después de unos minutos, se vuelve a bombardear la misma zona). Ponen en riesgo su vida cada día (de hecho, ya han muerto 87 de estos voluntarios) para salvar la vida de personas que no conocen de nada.
Se financian gracias a las donaciones de algunos gobiernos extranjeros y a la ayuda desinteresada de muchas personas anónimas. Se calcula que este grupo, conformado por mujeres y hombres de todo tipo y de todas las edades, ha salvado la vida a más de 40.000 personas.