Un ‘voluntariado’ que cumple 25 años: ¡Felicidades, Entreculturas!
El programa VOLPA – Voluntariado Internacional – se puso en marcha en el año 1991. La idea era promover el encuentre entre personas de diversos pueblos y culturas. Después 25 años se trata de una iniciativa de referencia en la que han participado ya más de 800 personas que se han desplazado a rincones de todo el mundo. África, Asia, América Latina… Se trata de un programa de cooperación internacional y voluntariado con el que se apuesta por formar y concienciar a la gente de otras realidades y que en cierta manera ellas se conviertan en agentes activos del cambio.
La red VOLPA la forman tres organizaciones: Entreculturas, Alboan y Volpa Cataluña. Todas ellas siguen apostando por generar ‘agentes de cambio’. Son estancias de larga duración, de uno o dos años, que tienen un gran poder transformador. “Queremos crear caminos de encuentro a través de la cercanía personal entre pueblos y personas”, explica Ana Moreno Martínez, coordinadora de VOLPA en Entreculturas. Esta decisión que toman algunos de participar termina por ser algo que “cambia vidas”, tanto la de los voluntarios como las de aquellas comunidades en las que participan.
El programa se dirige a mayores de 21 años con “suficiente grande de madurez psicológica y humana”. Se requiere de gente respetuosa y con la mente abierta, dialogante y con capacidad para trabajar en equipo. Se suele requerir algún tipo de experiencia previa en labores similares de voluntariado.
Esta campaña comprende varias fases, según explican sus promotores. Está la preselección de los candidatos, una formación de nueve meses, la experiencia del voluntariado en terreno –que es de uno o dos años, según lo que se decida– y el regreso. Han sido ya 800 personas las que han participado, como ya lo reseñábamos, y año tras año siguen interesándose otros muchos por disfrutar de una experiencia de estas características. Al terminar todo los voluntarios suelen volver muy cambiados y apoyan a estas organizaciones en la sensibilización de su entorno. Es una suerte de revolución silenciosa para la cual se necesita de ‘soldados’ que hagan esta labor tan importante.