World Vision salva vidas en Darfur
Sudán sufre una de las peores crisis humanitarias de la actualidad en silencio. De no ser por el trabajo solidario de las ongs, la situación sería mucho peor. Desde hace dos años, la organización World Vision, junto con otras ong, ha realizado una serie de intervenciones que han conseguido mejorar la calidad de vida de más de 300.000 personas. El director de comunicación de la organización en Sudán, Dan Teng’o, ha relatado de primera mano cuál es el papel de las ONG en esta terrible crisis.
Desde junio del 2004 World Vision ha puesto en marcha una serie de intervenciones humanitarias en la región de Darfur (Sudán), que han salvado y mejorado la calidad de vida de más de 300.000 personas.
Durante estos dos años hemos distribuido alimentos, proporcionado suministros de agua, realizado acciones de educación de emergencia y colaborado con proyectos agrícolas. De esta forma hemos paliado las necesidades de los desplazados internos que se encuentran en los campos de refugiados y de la población afectada por la guerra en las zonas rurales.
La diversidad de programas humanitarios que hemos puesto en marcha en Dafur ha salvado a decenas de miles de niños de la muerte y ha dado un nuevo halo de vida a miles de hombres y mujeres. Para finales de junio del 2006, alrededor de 250.000 personas afectadas por el conflicto se habían beneficiado de nuestro programa de entrega de alimentos, nuestra principal intervención en la región afectada.
Sin embargo, en este conflicto la ayuda humanitaria se ha visto dificultada por diversos factores que han impedido el buen quehacer de las ONG.
Un difícil acceso
La dificultad que tienen las organizaciones humanitarias de acceder a ciertas zonas es uno de los aspectos más problemáticos. En Darfur la seguridad ha jugado un papel crucial a la hora de delimitar la cantidad de “espacio” humanitario disponible para las ONG.
A las ONG se les ha denegado reiteradamente el acceso a franjas considerables de Darfur debido a la inseguridad creada por las luchas entre los diversos protagonistas del conflicto: Las fuerzas gubernamentales, las milicias árabes armadas (Janjawid) y dos grupos rebeldes, el Ejercito de Liberación de Sudan/Movimiento (SLA) y el Movimiento Justicia e Igualdad (JEM).
A pesar de haber firmado una serie de compromisos de alto el fuego e incluso un acuerdo de paz en mayo del 2006, las partes en conflicto continúan realizando ataques militares.
La situación se complica por los incidentes de delincuencia, robo de camellos y ganado, así como los ataques tanto por parte del SLA como de las milicias árabes en el territorio enemigo. Todas estas hostilidades han terminado excluyendo a miles de personas de la ayuda humanitaria, empeorando así la situación, especialmente en las aldeas de Darfur, desde donde muchos se han visto desplazados a los campos de refugiados que ahora se extienden por la región.
En las áreas donde el acceso humanitario ha sido escaso, las organizaciones no gubernamentales, incluyendo World Vision, han sufrido el robo de coches, ataques, secuestros, hostigamiento y rapto de sus colaboradores.
Tanto los civiles como el personal humanitario necesitan de protección física, que a menudo es virtualmente inexistente. Esto ha afectado el discurrir normal de la asistencia humanitaria, al punto que algunas actividades en de sur de Darfur han tenido que reducirse o cancelarse temporalmente para minimizar los riesgos del personal.
Los problemas de acceso se agraban por las restricciones burocráticas, controles y procedimientos instaurados por el gobierno sudanés. Las agencias humanitarias han instado al gobierno a poner en marcha un proceso de visados y permanencias simplificado y racional, que pudiese asegurar el acceso libre y sin grilletes a las ONGs en Darfur.
Piedras angulares de la ayuda humanitaria
Pese a estos inconvenientes, hemos conseguido satisfacer las necesidades básicas de personas heridas y aterrrorizadas por la guerra gracias a lo que nosotros llamamos las piedras angulares de la ayuda humanitaria: la independencia, la neutralidad, la imparcialidad y el principio de “no hacer daño”.
Debido a las condiciones a las que las ONG tienen que enfrentarse en Darfur, debe tenerse extremo cuidado al tratar los asuntos más comprometidos de la ayuda humanitaria, aquellos que tratan con aspectos de los derechos humanos y la justicia. En estos contextos restringidos, hablar abiertamente significa correr riesgos.
World Vision, a causa del ambiente restrictivo en el que operamos en Darfur, ha adaptado su comportamiento al complejo contexto político y socioeconómico de la región, y del país en general, para así atender las necesidades de la población afectada por la guerra.
World Vision forma parte de una coalición de Organizaciones No Gubernamentales Internacionales (ONGI), en Sudán, que dialoga y trata de involucrar al Gobierno Sudanés de Unidad Nacional en la crisis humanitaria de Darfur.
La neutralidad no debe entenderse como simple inactividad o falta de participación. A través de la coalición en el interior del país, hemos contribuido a generar un importante apoyo internacional para Darfur, hablamos sobre una variedad de aspectos humanitarios sin tener que renunciar a nuestras actividades de preservación de la vida en las regiones castigadas por la guerra.
Dialogando con el gobierno sudanés acerca de la necesidad de ampliar el espacio humanitario, las ONG han visto como recientemente el gobierno ha emitido permisos de viaje para los cooperantes que cubren un periodo de tiempo más largo (seis meses) y reduciendo ligeramente la presión burocrática.
La misma coalición de ONG y agencias de las Naciones Unidas se han asociado para tratar temas referentes a Derechos Humanos, con un nivel de éxito considerable. Los asuntos referentes a los Derechos Humanos en Darfur se han puesto en el punto de mira internacional, y se ha presionado a las partes participantes en el conflicto para que los respeten y se cree una atmósfera libre de violaciones.
Mediante una posición unida, bien formulada y proactiva, las ONGs que trabajan en un contexto restringido pueden llevar a cabo actividades humanitarias y ayudar a fijar los fundamentos para un futuro de paz y seguridad en las regiones hoy arrasadas por la guerra.
La clave de estas coaliciones descansa en la fuerza individual de cada miembro. Las coaliciones internacionales se ven reforzadas cuando cada organización dirige sus recursos y energía en las áreas de intervención en las cuales es más competente.
En el sur de Darfur World Vision es un importante proveedor de asistencia humanitaria en 5 sectores claves como es la entrega de alimentos. Otras organizaciones han tomado responsabilidades de vanguardia en coordinación de campos, gestión, observación de derechos humanos, soporte contra la violencia de género y otros papeles. Trabajando juntos, estamos mejorando significativamente la situación humanitaria en Darfur.