Hay que comer más alimentos y menos productos alimenticios. Pero claro, si vas al supermercado o enciendes la televisión, encontrarás envases y anuncios que te mostrarán productos de inocente apariencia llenos de tentadoras promesas pero perjudiciales para nuestra salud. ¡Puro marketing!
Es normal que te preguntes si nos pueden manipular las etiquetas y en los anuncios. ¿Es legal? Desgraciadamente, la mayoría sí. Es el pan de cada día, vivimos rodeados de mensajes maquillados y manipulados, juegan con la pésima legislación que tenemos en España en referencia a la publicidad y al etiquetado de productos alimenticios: pueden vendernos cualquier cosa con casi cualquier mensaje o promesa.
El marketing y la publicidad alimenticia no tienen ninguna compasión por nadie, ni por los bebés ni por los más mayores. De hecho, muchos se aprovechan del clásico temor: nos falta algún nutriente para estar sanos. Para solventarlo, fabrican productos basura repletos de azúcar con alguna vitamina, la cual lucen en sus mensajes y anuncios para hacerte creer que con estos lo erradicas. Esto sucede con productos infantiles, suplementos, productos enriquecidos, bebidas energéticas, etc.
Por eso pido al Ministerio de Sanidad que ponga fin a esta masacre. ¡A la larga lo pagaremos todos!